Cualquier intervención gubernamental en los mercados, termina modificándolos, creando desigualdades y provocando competencia desleal.
Recojo las opiniones que he leído este fin de semana en el suplemento dinero de La Vanguardia y como las considero correctas, las expongo para una mayor difusión y sean motivo de discusión.
Ante la crisis internacional, como todos sabemos, los gobiernos han inyectado enormes cantidades de dinero interviniendo de forma masiva y coordinada, en muchos casos entrando en su capital, es decir, nacionalizándolos.
Los bancos mal gestionados, con problemas o con riesgo de quiebra se han movido raudos en busca de ese dinero para sanear sus cuentas.
En cambio los bancos que, por el motivo que sea, estaban mejor gestionados o no tan expuestos a la crisis financiera, no han recurrido a esa financiación gubernamental.
Pues bien, ahora los bancos mal gestionados están, muchos de ellos, mejor posicionados ante la salida de la crisis que los bancos que habían hecho bien su trabajo.
Así se penaliza el trabajo bien hecho. Seguro que la próxima vez, todos se lanzarán a la aventura de ganar dinero a espuertas con la tranquilidad que después vendrán a su rescate. Estamos incentivando al sistema financiero para que vuelva a cometer errores en el futuro y nos conduzca a la siguiente crisis.
Además, con la entrada gubernamental en el capital de los bancos, los gobiernos se aposentarán en los consejos de administración con el riesgo que la política de inversión de los bancos la hagan los políticos.
Hasta que estalló la crisis el coste de refinanciación de cada banco dependía de su solvencia, los mejor gestionados conseguían dinero más barato. Pero ahora cuentan con el aval de sus gobiernos, con lo que volvemos a fomentar la competencia desleal.
Incluso en el mercado nacional, los bancos o cajas de ahorro mal gestionados pueden hacer ofertas para captar depósitos con rentabilidades más atractivas. Como los depósitos están garantizados en mayor cuantía, los 100.000 euros por entidad, se vuelve a fomentar la competencia desleal, pero lo que me parece más grave se perjudica claramente al cliente, puesto que este no puede distinguir si pone su dinero en un banco “bueno” o “malo”.

Estaba leyendo tu poesía, escribes cosas bellas, tu estilo es muy especial, diferente al mio y quizás mucho mejor, yo no he visto todas estas bellas cosas en tu blog en Comuniquemonos, dale un saludo muy especial a Marta, te deseo todo lo bueno que se le puede desear a un amigo tan apreciado como tu! como van los estudios, espero que muy bien, te admiro, que Dios bendiga a tu hogar, a tu Marta y a tus hijos y todos aquellos que forman parte del amor que hay en tu corazon, con mucho cariño, abrazos, Fabio.
Eiiiiii! Que no sigui dit! Ja m’he pasat per el teu raconet virtual. Molt i molt maco, si senyor!
Felicitats i sort amb la publicació.
Petunacus
?¿ Qui sóc? Avui ens hem conegut a la radio.
passattttttttttt